sábado, 20 de junio de 2009

  • Comienzan a diferenciar los más diversos tipos de movimientos, a combinar unas acciones con otras: correr y saltar un obstáculo, correr y golpear pelotas, conducir objetos por diferentes planos, lanzar y atrapar objetos, etc. Demuestran gran interés por los resultados de sus acciones y se observa un marcado deseo de realizarlas correctamente, aunque no es objetivo de la enseñanza en esta edad que los resultados se logren de forma inmediata y mucho menos que siempre alcancen el éxito, pues los logros se van obteniendo en la medida que el niño(a) se adapta a las nuevas situaciones motrices y va adquiriendo la experiencia motriz necesaria para ir regulando sus movimientos.
  • La riqueza de movimiento que poseen los pequeños en este grupo de edad no solo se basa en el aumento de la complejidad y dificultad de las habilidades motrices básicas logradas en la edad anterior (4 a 5 años), sino también en el interés por la realización de actividades que pudieran estar más vinculadas a habilidades pre-deportivas relacionadas con el Ciclismo, Patinaje, Natación, Actividades en la naturaleza como: caminatas largas y de orientación, juegos, campamentos, etc.
  • Considerando que el avance en la esfera motriz del desarrollo ocurre paralelamente con los logros alcanzados en la esfera cognitiva y afectiva, exponemos a continuación una breve caracterización con relación a estas esferas.
  • En necesario aclarar que la referencia que se expone se refiere a niños y niñas con un desarrollo normal y constituyen una aproximación basada en observaciones a grandes grupos, pero no se debe dejar de considerar que aunque existen características comunes a todos los niños en un grupo de edad, hay que tener en cuenta las particularidades individuales que pueden coincidir o no con lo que a continuación se expresa.

desarrollo motriz en los niños de 5 a 6 años de edad

Las edades de 5 a 6 años constituyen el grupo terminal de la etapa preescolar. La continuidad del proceso de la actividad motriz iniciado desde el primer año de vida hasta este grupo de edad, debe garantizar que los pequeños adquieran las vivencias y conocimientos elementales que los preparen para la Escuela y para la vida.

Lo anterior significa que la preparación del niño(a) no debe centrarse en los grupos finales del preescolar o sea en la etapa anterior a la vida escolar, sino desde los primeros años, pues las influencias educativas que se ejercen en cada grupo de edad por las que va transitando el pequeño, tanto en las instituciones infantiles como en el seno del hogar, potencian su desarrollo en todas las esferas: motriz, cognitiva y afectiva. Las vivencias que el niño(a) adquiere en cada uno de los grupos etáreos, posibilitan la adquisición de conocimientos y habilidades que son básicos para los años que continúan.

La etapa preescolar es un periodo sensitivo para el aprendizaje y en la misma se forman los rasgos del carácter que determinan la personalidad del individuo. Las experiencias cognitivas y motrices de que se apropia el niño(a) en estas edades, si además están acompañadas por la afectividad que este necesita: cariño, buen trato, atención etc., garantizan el desarrollo armónico e integral como máxima aspiración de la educación.

Por la importancia que reviste lo planteado se ha pretendido brindar, mediante una serie de artículos dedicados a la motricidad del niño y la niña desde el primer año hasta el grupo de 5 a 6 años, algunas propuestas metodológicas que propicien informaciones básicas para educadores y padres, que los oriente como estimular actividades con los pequeños infantes, sin que peligre una aceleración del desarrollo, sino con el fin de contribuir a que este ocurra normalmente, por supuesto respetando la evolución de la ontogénesis.

En el presente articulo, que cierra esta serie, se ofrece una síntesis sobre la evolución del desarrollo ontogenético del preescolar de 5 a 6 años y las peculiaridades de la motricidad, como guía para orientar la labor pedagógica en este grupo de edad.

Objetivo: Ejecutar desplazamientos de diferentes formas.
Métodos: Práctico, verbal y juego.
Materiales: Bolsas rellenas y objetos que rueden o pelotas.

Parte Inicial:

Correr con movimientos libres de los brazos, imitando el vuelo de los pájaros.

El adulto imita al viento, soplando y emitiendo sonidos hacía el lugar donde sugiere a los niños desplazarse (a un lado y otro, hacia adelante y atrás). El adulto puede indicar verbalmente la dirección.

Caminar y flexionar el tronco imitando "pájaros" que picotean buscando alimento.

Parte Principal:

Los niños colocan bolsas en el piso y caminan sobre ellas. Se separan las bolsas para caminar bordeándolas (lento - rápido) y después pasarles por arriba sin tocarlas con los pies (hacía adelante y lateralmente).

Juego: Lluvia de pelotas.

El adulto lanza por el piso varias pelotas u objetos que rueden y motiva a los niños que corran para alcanzarlos. Cuando lo logren se estimula a que ellos mismos los lancen para volver a alcanzarlos.

Parte Final:

Caminar lentamente llevando cada niño la pelota en diferentes partes del cuerpo.


Como se puede apreciar en los ejemplos sugeridos, a partir de este grupo de edad, la actividad motriz puede tener una estructura organizativa donde se detallen en el plano teórico las partes que conforman la misma. En la practica estas partes son imperceptibles ya que guardan una estrecha relación.

Se puede iniciar la actividad con una primera parte dedicada a la realización de diferentes desplazamientos (caminando, corriendo, saltando) de manera que los niños logren orientarse en el espacio donde se mueven. Esta parte incluye también movimientos de expresión corporal que facilitan la disposición psico-fisica del niño para la parte que continua.

La segunda parte de la actividad llamada principal o medular es donde se propicia el desarrollo de las habilidades motrices básicas como: caminar por diferentes planos y alturas, correr bordeando o pasando obstáculos, saltar, rodar, lanzar, golpear de diferentes formas y combinaciones, reptación, cuadrupedia, escalamientos, trepas, así como las diferentes alternativas y combinaciones de cada uno de ellos como: deslizarse, balancearse, halar, empujar objetos, dentro de otros. Esta parte incluye un juego motor propiamente dicho, aunque toda la actividad se realiza en forma de juego, por lo que el mismo se utiliza en estas edades como medio y como método.

La tercera parte o final procura llevar al organismo a un estado más tranquilo, pausado, mediante la ejecución de tareas motrices de relajación y acompañadas de una respiración más lenta y profunda.

Las tareas motrices que se realizan en cada una de estas partes de la actividad están dirigidas a identificar al niño con su esquema corporal y con todas las posibilidades de utilización de su cuerpo, el manejo del espacio, el conocimiento del tiempo y las relaciones de cada uno de estos componentes.

Esta estructura es muy flexible así como los contenidos que se proponen sugerir al niño. Si los contenidos se planifican con antelación, deben ser susceptibles a cambios, pues ya desde estas edades el niño comienza a realizar muchos movimientos y acciones por su propia iniciativa, lo cual debe ser respetado por todo educador para no afectar el desarrollo de la independencia en los pequeños.

Cuando la actividad motriz del niño no se ejecuta de forma espontanea, sino cuando se realiza como una actividad pedagógica, puede asimilar este tipo de estructura y tener un tiempo de duración entre 15 y 20 minutos aproximadamente, con dos frecuencias en la semana.

La sesión de motricidad constituye un momento de gran valor educativo, en el que se puede establecer un contenido programatico que, sin ser estático ni esquemático, es considerado como una importante vía para contribuir al desarrollo de niños y niñas que ya a comienzan en la edad preescolar.

Actividades motrices en los niños de 3 a 4 años de edad

Objetivo: Caminar y correr con cambios de dirección libremente y por planos en el piso.
Métodos: práctico, verbal y juego
Material: Mariposa y flores de cartulina, tizas para dibujar.

Parte inicial:

Caminar dispersos por toda el área, lento y rápido, moviendo los brazos lateralmente, imitando el vuelo de las mariposas.

Cada niño se coloca agachado dentro de la flor (de cartulina) que ha sido colocada previamente en el piso. A la señal del adulto salen a "volar" por toda el área. A la otra señal de "llegó el cazador", los niños corren a ocupar cada uno su flor.

Parte Principal:

  • Se estimula para que los niños corran por toda el área tratando de agarrar la mariposa que lleva el adulto. Este se desplaza cambiando la dirección.

Los niños dibujan en el piso líneas rectas y con curvas para pasar por arriba: caminando hacia adelante, atrás y lateralmente (las manos se pueden llevar en diferentes partes del cuerpo). Al final corren por las líneas.

Juego: “A pasear por el campo”.

Se divide el grupo a la mitad. Se trazan en el área dos líneas a la distancia de 10 m que representan dos casas. En el centro, entre las dos líneas, se dibuja un círculo donde se ubica un niño. El resto de los niños se situará sobre una de las líneas (casas). El adulto invita a “pasear por el campo”. Los niños salen corriendo a tratar de llegar hasta la otra línea (casa). El niño que está en el círculo trata de agarrar al que no logre llegar a la "casa".

Parte Final:

Caminar lentamente y mover el cuerpo como si el viento los llevara a un lado y otro. Soplar haciendo sonidos como "el viento

  • En este grupo ya comienzan a atrapar con las dos manos la pelota que le lanzan rodando y también hacen intentos por capturar la pelota que le lanzan a corta distancia aunque lo realizan con ayuda de todo el pecho.
  • La acción de rodar la pelota se ejecuta en este grupo con mejor dirección no sólo por el piso, sino también por encima de bancos. Los lanzamientos se realizan con mayor variedad e inician el golpeo de la pelota con un pie.
  • En este grupo la carrera la realizan combinadamente: corren y caminan, corren y golpean o lanzan objetos; y también cambian la dirección de la carrera al bordear objetos colocados en el piso, si estos se encuentran separados unos de otros.
  • Además de subir y bajar la escalera con mejor coordinación y continuidad en los movimientos, comienzan a realizar la trepa a un plano vertical (cuerdas con nudos). Esta trepa la ejecutan con el cambio de agarre de las manos sin lograr todavía el desplazamiento de las piernas.
  • La reptación la realizan por el piso con movimientos alternos de brazos y piernas, pero aun sin buena coordinación y también la ejecutan por bancos donde se sostienen de sus bordes y con una ligera flexión de los brazos, desplazan todo el cuerpo, arrastrándose por el banco. Ejecutan la cuadrupedia en cuatro puntos de apoyo (pies y manos) por arriba de bancos y muros pero sin un movimiento continuo, por lo que se ejecuta descoordinadamente. Cuando realizan esta acción por las tablas inclinadas o a nivel del piso, recurren nuevamente al movimiento antecesor de gateo.
  • Caminan por tablas en el piso no solo hacia adelante sino también hacia atrás y por arriba de bancos y muros; al final de estos saltan hacia abajo. La mayoría de los niños cuando saltan de esta forma, caen con poca estabilidad y se observan las piernas extendidas en la caída. También saltan desde el piso, a caer sobre un obstáculo a pequeña altura y pasan saltando, objetos de 25 cm. (aproximadamente) de altura, colocados en el piso.
  • Como en los artículos anteriores recordamos que la caracterización motriz expresada anteriormente constituye solo una aproximación basada en observaciones realizadas a muestra de niños y niñas de este grupo de edad, bajo influencias educativas normales, por lo que debe considerarse que aunque un niño este en este grupo de edad sus características psicomotrices pueden variar de acuerdo a las particularidades de su desarrollo. De ahí la importancia de tener en cuenta las diferencias individuales.